11 de enero de 2013

¿Quién es Kevin Garnett?

Kevin Garnett, legendario bocazas

Ayer por la mañana, en la primera de mis muchas visitas diarias a NBA.com, me sorprendió ver un debate formado por algunos de los periodistias y bloggers más famosos del portal oficial de la mejor liga de baloncesto del mundo. Era sobre la figura de Kevin Garnett, un hombre de muy fuerte carácter, como todos sabemos, y que en ocasiones puede pecar de jugador sucio e irrespetuoso. Es el máximo exponente del arte del 'trash-talking' en la NBA, sabiendo sacar a sus rivales del partido para que pierdan la concentración del juego y se vean intimidados ante su persona.

Pero la última vez que hizo gala de su lenguaraz talento no se fue a por un rookie, un jugador extranjero, o un rival de segunda fila temeroso de jugar ante un antiguo MVP, campeón de la NBA y catorce veces 'all-star'. Esta vez quiso que su última víctima fuese Carmelo Anthony, líder de unos Knicks que están sorprendiendo a propios y extraños en una temporada que han optado por envejecer a su equipo, dejar en segundo plano a Amar'e Stoudemire y pasar del último ídolo del Madison, el exótico Jeremy Lin, un jugador con más hype que otra cosa (es que es mucho hype lo que lleva alrededor, hombre).


Los próximos enfrentamientos entre Knicks y Celtics prometen
El intento de Garnett por sacar del partido a Anthony llegó a tal punto que el campeón olímpico decidió esperarle a la salida del recinto, junto al autobús de los Celtics, para pedir explicaciones por su comportamiento sobre la pista. Y es que, según revelaría Melo, "Garnett me dijo algo que no se le puede decir a un hombre adulto". Según se ha rumoreado, lo que el ala-pívot de los Celtics habría dedicado al de los Knicks es que su mujer, la popular LaLa Vazquez, "sabe como 'Honey Nut Cheerios'", unos populares cereales americanos. Una técnica bastante baja y sucia por parte de Garnett, pero que bien consiguió su objetivo: Carmelo Anthony firmó uno de sus peores partidos de la temporada, con 6/26 en el tiro (2/12 en el último cuarto), los Celtics ganaron el tenso encuentro, y la NBA sancionó con un partido de suspensión a Anthony por su actitud pospartido.

Este enésimo e indecoroso episodio sobre el comportamiento de Kevin Garnett ha reabierto pues, el debate sobre qué tipo de jugador y persona es. Steve Aschburner, Fran Blinebury, Jeff Caplan, Scott Howard-Cooper y Sekou Smith han dado su opinión al respecto en el post anteriormente enlazado. Todos ellos parecen coincidir, o concluir comúnmente, en que la pasión con la que juega Kevin Garnett puede a veces hacerle perder los papeles y cruzar una línea entre el 'trash-talking' como tal y la bajeza de un jugador que cada día que pasa pierde mayor respeto por parte de otras estrellas y jugadores de la liga, prensa y aficionados por acciones como esta.

No hay duda que es un jugador como pocos hay en Estados Unidos en el sentido de sentir compromiso y lealtad hacia un franquicia, llevando la representación personal que hace de un equipo hasta el punto que haga falta con tal de ganar el partido. Y, a sus ya 36 años, donde no llega el cuerpo, llega su lengua. Claro, que, mejor tenerle en tu equipo, que tenerle en el bando contrario.

Algunos de sus encontronazos más famosos

Duncan, objetivo número 1 de Garnett
Kevin Garnett se las ha tenido tiesas con cualquiera que estuviese dispuesto a aceptar un mínimo de guerra, o bien que, por aparente debilidad, se mostrase como una presa fácil.

Su enemigo íntimo por excelencia siempre será Tim Duncan. Desde los tiempos de Garnett en Minnesota Timberwolves, su equipo y los San Antonio Spurs de Duncan eran las dos franquicias mejor dispuestas a amenazar la dinastía laker en el Oeste de los Lakers de Kobe y Shaq. Los partidos que enfrentaban a Spurs y Timberwolves hacían saltar los plomos continuamente, gracias a la forma en como Garnett afrontaba sus duelos con Duncan, el cual nunca ha escondido su odio, literalmente, por el ex-wolf, que veía en el extremadamente frío y diplomático Duncan su mayor reto.
In fact, Duncan hates Kevin Garnett. Hates him the way liberals hate Sean Hannity. This information comes from very reliable sources, who talk about how KG has made a career of trying to punk Duncan, baiting him and slapping him and whispering really weird smack into his ear. They talk about how funny this is, because the worst thing you can do as an opponent is piss off Duncan. Then, as Malik Rose says, "he f------ destroys you." Duncan's lifetime numbers versus Garnett's teams, by the way: 19.4 points per game, 11.6 boards and a 44--17 record, including the postseason.
Duncan is diplomatic about the topic. Asked if perhaps all those years battling Garnett have softened his feelings for the man, led to a Magic-Larry type of kinship, Duncan leans back on the couch in his hotel room and grins. There is a pause. A longer pause. Finally he says, "Define kinship."
El "enfermo de cáncer". Una de las 'locuras' de Garnett que más frío dejó al mundo del baloncesto por su crueldad, fue su salida de tono con Charlie Villanueva, ex-compañero de José Manuel Calderón en los Raptors y actual jugador de Detroit Pistons, que sufre de Alopecia Areata, una enfermedad que impide que le crezca el pelo en cualquier parte de su cuerpo.

Tras el partido, Villanueva hizo público el insulto de Garnett en twitter, e incluso dijo que le hubiera gustado "estar en un ring con Garnett, le habría machacado". Villanueva no entendía cómo KG podía tomar el cáncer "como una broma", cuando cada día hay gente que muere por ello en el mundo.

Eso sí, cuando la cosa ha llegado al punto de usar los puños, Garnett ha "huído" del enfrentamiento físico, como en su altercado con Antonio McDyess. O hasta le ha tocado recibir, como cuando se cruzó en su camino un nada intimidado Anthony Peeler, veinte centímetros más bajo.

Gasol también fue víctima de las provocaciones de KG
También ha tenido sus más y sus menos con los españoles. Cómo olvidar sus piques con el joven Pau Gasol, que recién aterrizado en la NBA dijo que su espejo donde mirarse era Kevin Garnett, uno de sus ídolos. Declaraciones que llegaron a oídos del aguerrido jugador americano, que creyó conveniente tratar de rebajar las altas expectativas que tenía el endeble jugador europeo número 3 del Draft. Llegaba la pretemporada, y tras un par de enfrentamientos Grizzlies - Timberwolves en los que KG había conseguido intimidar a Gasol, se daba paso a la temporada, la hora de la verdad.

Y fue en uno de los primeros partidos del curso donde Gasol quiso demostrar a Garnett que era un jugador a respetar y a quien convenía no picar sobre una cancha. Y, de paso, presentarse en sociedad ante el universo NBA. Imposible olvidar aquella famosa jugada, con la narración de Andrés Montes. Por cierto, curiosa la reacción de Wally Szczerbiak desde el banquillo de Minnesota. Cabe recordar que no fue precisamente el mejor amigo de Garnett allí.


Otro español que tuvo que decirle a nuestro protagonista "aquí estoy yo" fue José Manuel Calderón, en una de las visitas de sus Raptors al Boston Garden, con Garnett ya en la franquicia que le dio su tan ansiado anillo que no pudo conseguir con los Timberwolves. Después de conseguir el citado anillo, los Raptors se presentaban como una de las amenazas que apearan a los Celtics en su camino por defender el títutlo -aunque terminasen decepcionando mayúsculamente-, y Calderón, poco a poco iba convirtiéndose en unos de los bases más fiables y solventes de la liga. Garnett consideró entonces que alguien debía intimidar al osado español, pero se encontró con la respuesta de Calderón.

"And he has something to say!"


Pero no sólo ha tenido para rivales Kevin Garnett, sino también hacia compañeros. De sobra es conocido su duro aleccionamiento sobre rookies y jugadores jóvenes, y sólo algunos consiguen el aprobado del duro veterano. El castigo psicológico que Garnett realiza sobre los jugadores con menos kilómetros en sus piernas ha llegado incluso a hacer llorar a alguno como Glen Davis, que no pudo reprimir sus lágrimas en pleno tiempo muerto ante la bronca de su compañero.


Y si se las ha "traído finas" con compañeros, cómo no con ex-compañeros. En el partido de apertura de la pasada temporada, la del asterisco por lockout, los Celtics perdían un duelo de infarto contra los Knicks en el Madison. Partido en el cual Garnett dispuso de un lanzamiento para mandar el partido a la prórroga, pero erró. En parte por la defensa de Bill Walker, compañero suyo durante dos temporadas en Boston. Nada más sonar el bocinazo final, ya tuvimos trifulca montada entre los dos protagonistas de la jugada final del partido.

Más 'light' se mostró, obviamente, con Ray Allen, compañero suyo y miembro del famoso 'Big Three' que formaron los Boston Celtics para devolver a los orgullosos verdes de una estocada al tope de la liga, ganando el decimoséptimo campeonato de la franquicia más laureada de la historia en 2008. Cuatro años más estuvieron juntos intentando alcanzar de nuevo la gloria, pero las lesiones, la edad y los rivales no les dejaron repetir.

El verano pasado, Ray Allen terminó contrato con la franquicia bostoniana, la cual le ofreció un nuevo y jugoso contrato de dos temporadas a razón de 12 millones de dólares y una cláusula antitraspaso. Pero el mejor tirador de la historia no estaba a gusto en Boston. No simpatizaba con Rajon Rondo, nueva estrella del equipo, y estaba dolido con la entidad por haberse visto envuelto en multitud de rumores de traspaso mediada la temporada que acababa de finalizar (llegó a estar virtualmente traspasado a los Memphis Grizzlies, tal y como le confirmó su entrenador Doc Rivers en un hotel en Oakland en plena gira por el Oeste). Allen necesitaba salir de Boston y recaló en el gran rival de los Celtics los últimos dos años y en los que vienen por delante, los Miami Heat de LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh. Unos Heat que eliminaron a los Celtics en el séptimo partido de las últimas Finales de Conferencia de 2012. La posibilidad de seguir ganando anillos en un nuevo entorno como jugador de rol en Miami fue suficiente para que Allen hiciese las maletas y se mudase a South Beach, aunque la oferta económica fuese la mitad de importante que la de Boston.

Y en el Heat-Celtics que abría la temporada, morbo servido. Al entrar Ray Allen en pista y realizar su debut con sus nuevos compañeros, fue directo a saludar al banquillo celtic, pero a alguien no le apetecía mucho levantarse y dar la mano: Kevin Garnett. El '5' de los de Boston consideró una traición la marcha de Allen al rival más importante de su equipo, y no tuvo reparo en declarar que incluso había borrado su número de teléfono de su agenda.


El debate que a mí me surge ahora, con Garnett a sus 36 años jugando la demioctava temporada como profesional de una carrera con numerosos éxitos, y poco baloncesto por delante (le quedan dos temporadas más del que será su último contrato como jugador), es cómo será recordado una vez que se retire. Sus reconocimientos como jugador, no cabe duda, son de leyenda:
  • Campeón de la NBA en 2008 con Boston Celtics.
  • MVP de la temporada regular en 2004, aún como jugador de Minnesota Timberwolves.
  • Jugador defensivo de la temporada, en 2008.
  • 14 veces All-Star (y seguramente aún quede alguna designación más).
  • 4 veces miembro del quinteto ideal de la temporada.
  • 3 veces miembro del segundo quinteto ideal de la temporada.
  • 2 veces miembro del tercer quinteto ideal de la temporada.
  • 9 veces miembro del mejor quinteto defensivo de la temporada.
  • 3 veces miembro del segundo quinteto defensivo de la temporada.
Además, el día que se retire habrá sido el jugador que más dinero habrá ganado en la historia de la NBA, en cuanto a contratos como jugador de baloncesto se refiere. Pero, ¿y qué hay de sus bravuconadas? Tal vez habría que otorgarle un trofeo al rey del 'trash-talking' que le reconozca como tal, y poder añadirlo a su colección, junto a los estrictamente baloncestísticos. Como hemos visto, es un imán para meterse en líos. Es más, es algo que adora, se siente en su salsa si es el protagonista de algún altercado. Nadie en la NBA se siente más cómodo que él en estas situaciones (otros se meten en más follones, pero no se sienten tan confortables como él), y conforme  han ido avanzando los años y KG ha ido poco a poco dejando de ser tan dominante como era, los rivales también se han atrevido a perderle el miedo y el respeto de antaño. Sus jueguecitos para desquiciar a sus oponentes reciben cada vez más respuestas, y Garnett tiene que ir estrechando el cerco de víctimas hacia presas más fáciles, como rookies o jugadores internacionales de poco carácter.

Así qué... ¿cómo será recordado? ¿Como uno de los mejores y más versátiles ala-pívots de la historia? ¿Tal vez uno de los mejores defensores de todos los tiempos? ¿Como el jugador que devolvió a la gloria a la franquicia más legendaria de la NBA cuando estaba en sus horas más bajas? ¿Como aquel jugador salido del instituto que puso en el mapa a la anónima y fría Minnesota? ¿El rey del 'trash-talking'? ¿Un bocazas? ¿Un jugador sucio de técnicas despreciables?


"Your wife tastes like Honey Nut Cheerios"

BONUS: Un vídeo recopilatorio con algunas de las mejores broncas de KG.


No hay comentarios:

Publicar un comentario